La evaluación
medica nefrologica debe identificar a los
pacientes con alto riesgo de litiasis renal recurrente,
tales como gota, niños, varones
de raza blanca con antecedentes familiares,
acidosis tubular renal, hiperoxaluria,
enfermedad de Dent, hiperparatirodismo, infecciones
urinarias, cistinuria e hipercalciuria hiperuricosurica,
pacientes con historia de diarrea crónica
o de la malaabsorcion, pacientes con
osteoporosis, pacientes con fracturas patológicas,
personas afro americanas, pacientes con nefrocalcinosis,pacientes
con litiasis de struvita. Todos
ellos se merecen un manejo integral
nefrológico.
De esta única manera
se puede reducir el
riesgo de desarrollar Insuficiencia
renal crónica ( hasta 5 % de la
población en terapias de diálisis),
mas aun cuando los métodos urológicos percutaneos
o extracorpóreos pueden
conducir a un deterioro crónico
de la función renal particularmente
en aquellos formadores recurrentes de cálculos
renales tratados con múltiples sesiones terapéuticas.
Manifestaciones Clínicas
Debe recordarse que el dolor lumbar
siendo el síntoma mas ligado a esta
entidad, este solo se presenta en menos
del 50 % de los pacientes. El cólico
renal es la manifestación característica
y tiene que considerarse la severidad
y la irradiación. Síntomas
gastrointestinales como nausea, vomito, íleo
y hasta ausencia de signos peritoneales pueden
presentarse. Hematuria se detecta en el 90
% de casos con cólico renal.
90 % de los cálculos urinarios
pasan espontáneamente, pero aquellos
con un diámetro mayor a partir de
0.8 cm tienen menos probabilidad.
Patofisiología
En
la Patofisiología de la formación
de cálculos renales, están
comprometidos varios factores,
entre ellos el volumen
urinario ( la tasa de recurrencia es
del orden de 30 % en los pacientes que
toman menos de 2.5 lt de agua al día),
la concentración de constituyentes
dependiendo de la enfermedad de fondo
( Una alimentación rica en oxalatos,
calcio, purinas, etc.; los organismos productores
de urea con la consecuente producción
de fosfato amonico magnesio; etc.), la presencia
de un núcleo y el balance entre los factores fisicoquímicos
que inhiben y los que promueven
la formación de cálculos(
citratos, glicoproteinas urinarias,
ph urinario, etc.)
Diagnostico
Esta evaluación requiere una anamnesis adecuada,
búsqueda de hábitos dietarios,
procedencia, antecedentes familiares,
historia de cirugía gastrointestinal o
urinaria, etc. Luego se debe proceder
al estudio metabólico completo de
Litiasis que debe incluir 3 visitas
para realizar el diagnostico diferencial de
los estados hipercalciuricos (calcio
en orina mayor de 4 mg/kg/dia), asimismo múltiples
análisis bioquímicos en orina
y en sangre. Según los resultados
el especialista en Nefrología utilizara el fluxograma
de trabajo que finalmente determine él
diagnostico especifico etiológico
de la nefrolitiasis.
De esta manera se puede tener un
diagnostico etiológico en el 97
% de los pacientes y así esbozar el mejor tratamiento
especifico, evitando así los
sucesivos tratamientos urológicos,
que no solamente son costosos si
no que conllevan riesgos como
en los procedimientos percutaneos (hematoma
subcapsular o perinéfricos, absceso perirrenal,
hematuria de diversos grados, desarrollo de HTA,
etc.) o quirúrgicos, relacionados
a cualquier cirugía mayor.
Tratamiento Especifico
En relación al
tratamiento medico especifico este
dependerá de la enfermedad diagnosticada,
como por ejemplo en el Hiperparatiroidismo primario la
paratiroidectomia tiene una tasa
de éxito superior a 90 %.
En la Hipercalciuria absortiva deberá diferenciarse
del tipo I (más severo) o
II, debiendo indicarse restricción de
calcio (600 mg al día) en la
dieta (evitar lácteos), mayor
ingesta de líquidos (2.5 lt al día),
drogas tiazidicas, citrato de potasio. Los
fosfatos tienen ciertas consideraciones
adicionales y son de poca tolerancia
gástrica.
En la Hipercalciuria renal, la terapia
de elección son las tiazidas,
reduciendo la tasa de formación de cálculos en
un 90 %. Debiendo además restringir
la sal en la dieta.
En el caso de pacientes con Hiperoxaluria (mayor
de 45 mg al día) intestinal, las modificaciones nutricionales
deben considerar disminuir las grasas
y los alimentos con fuente de oxalatos como
espinacas, pecanas, chocolates, almendras,
etc. Otras alternativas terapéuticas
son el carbonato de calcio, colestiramina,
hidróxido de magnesio, priridoxina y
citratos si el tratamiento es
prolongado. Los suplementos de vitamina
C deberían evitarse, puesto que el ácido
cítrico sirve como un substrato para
la formación de oxalatos.
En los casos de Hipercalciuria hiperuricosurica,
el tratamiento se basa en el uso de inhibidores
de xantina oxidasa (allopurinol) así como modificaciones dietarios
en relación a disminuir fuentes de purinas
(carnes rojas, mariscos, etc.).
En los pacientes con Hipocitraturia (menor de
600 mg al día) asociada a acidosis
tubular renal, el tratamiento consiste en suspender las medicaciones
que puedan estar involucradas (anfotericina
y litio en el tipo I; amiloride y triamtireno
en el tipo IV; acetazolamida, sulfanilamidas en
el tipo II) y el uso de citrato de
potasio, bicarbonato de sodio o de citrato de magnesio
y potasio.
Cuando la causa es la
presencia de infección
del tracto urinario, se reconocen ciertas
bacterias productoras de ureasa,
que hidrolizan la urea en dióxido de
carbón y amonio (proteus, klebsiella
y pseudomona sp. El tratamiento debería
considerar cirugía (nefrostolitotomia)
y litotricia, puesto que el tratamiento únicamente
medico conservador tiene una mortalidad de
30 % a 20 años. La terapia antibiótica
es útil para evitar recurrencias.
Para lograr acidificación urinaria se
utiliza el sulfato de amonio 2 a 3 gramos
al día. Se considera el uso de ácido
acetohidroxamico con mayor precaución
si ya existe insuficiencia renal.
La Cistinuria es una rara enfermedad autosomica
recesiva (1 % en adultos y 8 % en niños
con litiasis renal) caracterizada
por una defecto en el transporte
transepitelial en
el intestino y en el riñón
(mayor de 250 mg al día) La dieta incluye abstenerse
de alimentos ricos en metionina (carnes
rojas, carne de aves de corral, productos
lácteos, etc. Asimismo el
uso de citrato de potasio, bicarbonato de
sodio e ingesta de líquidos mayor a 2.5
li al día y restricción de la
sal en la dieta (sodio menos de 1 gramo al
día. Triponina y penicilamina
son otras alternativas.
En el caso de litiasis por ácido úrico
(mayor de 600 mg al día), la clave
terapéutica es el uso de citrato
de potasio a dosis de 20 a 80 meq/dia.
La dieta con restricción
de purinas tiene un beneficio
limitado (30 % persisten con litiasis
a pesar de mantener la dieta
indicada). Debe inicialmente hacerse
hincapié en solucionar la
entidad clínica condicionante (gota,
ejercicios extremos, ileostomia, enfermedad
del intestino delgado, etc.)
Riesgo de Insuficiencia Renal
La data actual refiere que
el 2% de los pacientes con Insuficiencia
renal crónica terminal, tiene
como causa primaria a la
Nefrolitiasis, y con una incidencia estimada
en 3 pacientes por millón de pacientes por
año. De asumir una
prevalencia de formadores de litiasis renal
de 10 %, conlleva a estimar que
3 de cada 100,000 pacientes con nefrolitiasis llegaran
a la Insuficiencia Renal Crónica
Terminal anualmente.
De todas las causas de Nefrolitiasis,
la asociada a infecciones
y caracterizada por litiasis de
struvita es la responsable del
50 % de los casos que llegan a la
fase terminal de insuficiencia renal
por nefrolitiasis.
Lamentablemente la
derivación de
estos casos a la consulta
nefrologica es muy tardía,
generalmente cuando ya existe una
grado avanzado de insuficiencia
renal. En esta inadecuada conducta tienen
responsabilidad las diferentes
especialidades que
evalúan a estos pacientes en un
inicio de su enfermedad, en no brindar la
adecuada información a los pacientes
y por que no, también es
una responsabilidad compartida por los
pacientes al no informarse mejor
sobre esta
entidad.
En conclusión, la Nefrolitiasis permanece
como una causa potencialmente
evitable de insuficiencia renal
terminal, a pesar de todos los avances
en él diagnostico y manejo. Se
deberá tener mayor cuidado
en la evaluación y la derivación
oportuna a los servicios de Nefrología de
los pacientes con litiasis renal, mas
aun cuando el inicio de la enfermedad
sea en la niñez, cuando la
litiasis es recurrente, ante la
presencia de nefrocalcinosis y ante la
presencia de insuficiencia renal
crónica leve (creatinina serica
normal).
Estoy convencido que uno podría
esperar que el diagnostico
de insuficiencia renal terminal
y la necesidad de terapia de reemplazo renal
serán prevenidas o al menos
sustancialmente retardadas en un futuro
no muy lejano para la mayoría
de pacientes con enfermedad litiasica renal.
Dr. Fernando Vasquez Mendoza
NEFROLOGIA
CMP 18879 RE 9005
Clínica
San Felipe – Clínica
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